Somos libres

Es impresionante la facilidad con la que muchas veces olvidamos que lo que tenemos y la libertad con la que podemos vivir y respirar, es tan solo por gracia y amor.

Si leemos el antiguo testamento, vemos que eso no existía. Alguien escogido como ministro debía de entrar sin pecado y pedir perdón por el pueblo, el ministro vestía una túnica con una soga amarrado a la cintura y un manto azul encima de la túnica con campanillas en la parte inferior de las faldas, si estas dejaban de sonar, significaba que había muerto sin misericordia por haber entrado con pecado y como nadie podía entrar al templo, jalaban de la soga para sacarlo. 

¿Se pueden imaginar cuanta presión?

Pero al venir Jesús a la tierra y ser crucificado, cambio todo eso. Cada uno es responsable de sus acciones y existe una comunicación directa con el Padre por medio de Jesús y nos libro de tener que pasar por todo esto, siendo justificados por la fe. Ahora tenemos una comunicación directa y no hay nada mejor que comunicarse a diario sin necesidad de que nadie lo haga por nosotros. 

Sin duda vivimos en libertad ¿Imaginas cuanto amor hay en esta libertad?